sábado, 27 de agosto de 2011

Capitulo 12


Un chico, bastante guapo, se sentó a mi lado en el banco. Me quitó un casco de la oreja, y me obligo a escucharle.
- Por favor, Sofi.
- Guille, enserio, tengo demasiados problemas como para que vengas tú a añadirme uno más. Gracias por tu colaboración.. pero adiós.
Me levanté del banco pero él me agarro de un brazo.
- Por favor... -suplicó- Mira, Sofi, no sé que coño me pasa contigo. Nunca había sentido esto por una chica, pero no paro de pensar en tí.
- Vete a contarle el cuento a otra, ¿vale? Yo ya me lo sé. Sé el principio e intuyo el final.
- Que no joder -insistió- Escúchame al menos ¿no?
Lo intenté, pero era imposible decirle que no con esa carita que tenía.. Me derrite, pero es un subnormal integral.
- Bueeeeeno.. -decidí- Pero se rápido.
- De acuerdo. Mira, no paro de pensar en tí. No es que me guste mucho pensar en tí..
- ¿PERDÓN? -le interrumpí- Lo estás estropeando.
- Joder, no.. Haber si me explico. Yo contigo, empecé y todo eso, pues para liarme contigo, como con todas las tías..
Pero me has ganado poco a poco. Me gustas. Y mucho -consiguió hacerme sonreír- Y bueno.. Yo quería salir contigo.
Y si no quieres, quiero que al menos seamos amigos, y que me conozcas a fondo.
- Guille.. Tengo que pensarlo. Estoy segura -dije con decisión- de que tú no eres el tipo de chico que a mí me gusta..
Y estoy segura de que esto no va a funcionar..
- No digas eso. Al menos, piensalo. ¿Vale? -me dijo con una sonrisilla de las suyas. Esas sonrisas me vuelven locas.
Intenta confundirme, pero no voy a convertirme en esas tontas que lo tratan como a un dios.
- De acuerdo, adiós Guille.
Me levanté del banco dejándolo atrás mientras miraba cada paso que daba. Miré hacia atrás e intercalamos las miradas.
Me gustaba, estaba claro. Pero yo no quería caer en sus redes. Me estaba vendiendo el mismo cuento que a todas, estaba segura.
Llegue a mi casa, me puse mi pijama por así decirlo que era una camiseta de tirantes y un culor de esos.
Hice los deberes, tarde mas o menos una hora y media, que palo :$
Me acoste sin cenar, no tenia hambre con todo lo que estaba pasando, me acoste y tras un laaaargo rato de pensar
alfinal me dormí.
A la mañana siguiente Lunes, el despertador había timbrado un cuarto de hora tarde, mierda, si no me doy prisa no llego al instituto.
Me levante y me di una ducha de agua fría, me vestí rápidamente, desayuné y salí corriendo de mi casa.
Como volviera a llegar tarde una sola vez más a clase, estaría castigada por los restos hasta final de curso.
Corría como loca por la calle, mi instituto estaba un poco lejos. Crucé la calle corriendo, iba tan metida en mi papel de corredora
profesional que me lancé a la carretera sin mirar.
-Aaaaaaah- Chille asustada cerrando los ojos.
El coche frenó justo delante de mí. Mi corazón se puso a mil por el susto y me quedé petrificada parada delante de él.
Cuando abrí los ojos, salía del coche su conductor, un chico joven que tendría aproximadamente mi edad, de pelo moreno
y unos ojos color miel que captaron toda mi atención desde que los vi. Era muy guapo de cara, y su cuerpo la acompañaba a la
perfección. Llevaba una camiseta blanca de pico ajustada que le marcaban sus musculosos *-*
Era un poco más alto que yo, no demasiado. Se acercó rápidamente a mí.
-Chica, ¿estás bien? -Me preguntó asustado.
-Sí, eso creo. –Dije algo alterada aún por el susto.
-Ah, menos mal. -Dijo el chico más tranquilo.- Deberías tener más cuidado y mirar la carretera antes de cruzar.
-Sí, lo siento. Es que llegaba tarde al insti… -Dije disculpándome.
-Bueno no pasa nada, podría haber sido peor. -Dijo el chico sonriendo.
-Será peor. Volveré a llegar tarde a clase y me castigaran hasta el fin de los fines. -Dije con una entonación algo graciosa.
-Vamos, sube que yo te acerco. ¿A qué instituto vas?- Dijo invitándome a entrar a su coche.
Vale, paréntesis. Vaya coche, por él se notaba que tenía dinero. Era un coche negro brillante, uuff que coche!! *-*
-Voy al (blablabla tened un poco de imaginacion), ese que está a 4 manzanas de aquí. -Dije mientras me sentaba y cerraba la puerta.
-Ah vale, llegaremos en 5 minutos, no te preocupes.- Arrancó el coche y puso rumbo a mi instituto.
Sentía mucha vergüenza de ir en su coche, es más le acababa de conocer pero ni siquiera sabía su nombre.
-Por cierto. -Dijo mientras miraba al frente.- Me llamo .....

No hay comentarios:

Publicar un comentario